Avete amici amicaeque!
Por mucho que lo intentéis ocultar, por mucho que lo intentéis disimular, ninguno de vosotros podrá negar que os gustaría tener una casita en el Olimpo.
Y no es de extrañar, ser un@ verdader@ dios@, desayunar todos los días tu copita de ambrosía, salir al huerto a cotillear junto con Juno las últimas travesuras de la fresca de Afrodita (Que por cierto, “dicitur” que le pone los cuernos al jorobado de Hefesto con el mismísimo Ares xD). ¿Y Juno?¡Ay Juno! Cada vez que la veo… inocente ella, aún me acuerdo de aquel día en el que “el del tiempo” había pronosticado un Sol abrasador por toda Grecia y, milagro divino, empezó a caer lluvia dorada… aún recuerdo su frase: “Voy a decirle a Zeus que cierre las ventanas…”.
Pero bueno, volviendo al tema: Pasear por aquellos campos de dorado trigo meciéndose bajo las caricias de Eolo, escuchar las notas más hermosas de la propia lira de Apolo, sacudir a ciertos personajillos con el rayo, rescatar a la dichosa princesita del monstruo malo y muchísimas cosas más dignas de un dios…
Pero todos sabéis que en el Olimpo sólo pueden haber doce, doce Olímpicos. Y aquí es donde entráis vosotros. A todos, en el fondo de nuestro corazón, nos gustaría ser algún dios o diosa en especial; comparte con nosotros cuál es el dios con el que más te identificas y anímate a explicar alguna pequeña aventura (lúdico-heroica-erótica-afectiva) que haya vivido ese dios o, por qué no, que te gustaría que hubiese vivido.
Emm… y yo me pensaría dos veces el elegir a Juno. J
Vivete et valete!
ATLAS
Por mucho que lo intentéis ocultar, por mucho que lo intentéis disimular, ninguno de vosotros podrá negar que os gustaría tener una casita en el Olimpo.
Y no es de extrañar, ser un@ verdader@ dios@, desayunar todos los días tu copita de ambrosía, salir al huerto a cotillear junto con Juno las últimas travesuras de la fresca de Afrodita (Que por cierto, “dicitur” que le pone los cuernos al jorobado de Hefesto con el mismísimo Ares xD). ¿Y Juno?¡Ay Juno! Cada vez que la veo… inocente ella, aún me acuerdo de aquel día en el que “el del tiempo” había pronosticado un Sol abrasador por toda Grecia y, milagro divino, empezó a caer lluvia dorada… aún recuerdo su frase: “Voy a decirle a Zeus que cierre las ventanas…”.
Pero bueno, volviendo al tema: Pasear por aquellos campos de dorado trigo meciéndose bajo las caricias de Eolo, escuchar las notas más hermosas de la propia lira de Apolo, sacudir a ciertos personajillos con el rayo, rescatar a la dichosa princesita del monstruo malo y muchísimas cosas más dignas de un dios…
Pero todos sabéis que en el Olimpo sólo pueden haber doce, doce Olímpicos. Y aquí es donde entráis vosotros. A todos, en el fondo de nuestro corazón, nos gustaría ser algún dios o diosa en especial; comparte con nosotros cuál es el dios con el que más te identificas y anímate a explicar alguna pequeña aventura (lúdico-heroica-erótica-afectiva) que haya vivido ese dios o, por qué no, que te gustaría que hubiese vivido.
Emm… y yo me pensaría dos veces el elegir a Juno. J
Vivete et valete!
ATLAS
